LA CRISIS DE ADORNI ABRE UNA GRIETA ENTRE MILEI Y SUS PRINCIPALES ALIADOS

La crisis que envuelve al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ya no genera ruido solamente en la oposición. Dos de las figuras más influyentes del espacio que acompañó el ascenso de Javier Milei al poder, Mauricio Macri y Patricia Bullrich, coinciden en que la permanencia del funcionario representa un costo político cada vez más difícil de sostener.
Aunque mantienen diferencias profundas desde hace tiempo y recorren caminos políticos separados, tanto el expresidente como la actual senadora consideran que el escándalo patrimonial que golpea a Adorni afecta la credibilidad del Gobierno y amenaza con complicar la agenda legislativa oficialista.
En las últimas semanas, las explicaciones brindadas por el jefe de Gabinete sobre fondos no declarados y rectificaciones en sus declaraciones juradas generaron una ola de cuestionamientos dentro y fuera del oficialismo. La polémica incluso provocó críticas de dirigentes que hasta hace poco defendían sin reparos la gestión libertaria.
Según distintos sectores políticos, la situación dejó de ser un problema exclusivamente personal para transformarse en un conflicto institucional que amenaza con desgastar la imagen de la administración nacional. Mientras Macri reclama una definición política de fondo, Bullrich también habría transmitido en privado y en público su preocupación por el impacto que el caso puede tener sobre el futuro del Gobierno.
Pese a la presión creciente, Javier Milei mantiene una defensa cerrada de su principal colaborador y rechaza cualquier posibilidad de apartarlo del cargo. El Presidente considera que las acusaciones carecen de fundamentos suficientes y sostiene que no existe motivo para desplazarlo.
La incógnita ahora pasa por saber cuánto tiempo podrá sostener esa posición. Con la oposición impulsando pedidos de explicaciones y con aliados históricos tomando distancia, Adorni se convirtió en uno de los principales focos de conflicto para una gestión que enfrenta uno de sus momentos políticos más delicados desde su llegada a la Casa Rosada




